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Paul Phua - El rey desconocido del juego internacional.

EL REY DESCONOCIDO del juego internacional avanza con paso decidido. Entra en la sala del juzgado del distrito de Estados Unidos 3D en Las Vegas, habiendo bailado en situaciones similares antes.

Es 5 de agosto de 2014. Paul Phua se aproxima al juzgado del magistrado de la Cámara Ferenbach. Va vestido con un traje de color gris, una camisa blanca y sin corbata, lleva gafas, que de alguna forma le confieren un aire de fragilidad. Cuando comienza a hacer su declaración, la mano derecha de su abogado se posa sobre sus hombros.

“Inocente, su señoría" dice Phua susurrando. Pero cualquiera que haya estado con él en una mesa de las World Series of Poker (WSOP) reconocería esa expresión de confianza tranquila.

En la ciudad de las mentiras, ¿quién sigue creyendo en las ilusiones? Paul Phua, esta modesta figura, es el mayor apostante del mundo. Durante años, Paul ha viajado por el mundo en un avión privado de último modelo, con matrícula — N888XS — un guiño a la creencia china en la suerte del número ocho y a la indulgencia que acompaña a la caída del juego. Con sus miles de millones de dólares ganados, Paul ha creado un imperio del juego, con base en Hong Kong, Las Vegas, Londres, Melbourne y cualquier otro lugar del mundo donde haya casinos, partidas de póquer nosebleed y jugadores listos para hacer apuestas máximas en los eventos deportivos más lucrativos del mundo.

Ahora Paul ha aterrizado en un nuevo lugar, los tribunales federales de los Estados Unidos, donde su estatus como rey del juego sólo pueden tener un significado negativo. El FBI, armados, entraron en la villa de Phua en el Caesars Palace el 9 de julio del año pasado, durante las WSOP de 2014. El Departamento de Justicia alegó que Phua y otros siete imputados operaban una empresa de apuestas deportivas ilegales, una “sala de apuestas wired”, donde habían conseguido casi 400 millones de dólares en apuestas ilegales durante la copa del mundo del año pasado.

Cada uno de los cargos: operar un negocio de juego ilegal y transmitir información, conllevaba una sentencia de cárcel de siete años máximo. Pero por más grave que fuera ir en contra de la ley de juego de Estados Unidos, el caso contra Phua se trataba de mucho más que trampas en partidos de fútbol. Se trataba de un indicador de la preocupación del gobierno de los Estados Unidos de cómo y desde dónde entra el dinero en Las Vegas y en el sistema financiero norteamericano.

Desde el arresto de Phua en 2014, ESPN ha realizado más de 80 entrevistas en ocho países y ha examinado miles de páginas de transcripciones de juicios, que cuentan la historia detrás de la redada del Caesars, en la que cayeron muchos jugadores de alto perfil: las mayores estrellas de póquer del mundo, inversores de Wall Street, personajes criminales chinos, un jugador de baloncesto norteamericano y el antiguo director de la Interpol, cada uno de ellos metido en un intrincado y extraño juego multimillonario.

Y en el centro de todo esto, Phua (pronunciado “Pwaa”), un malasio de 51 años y dueño principal de la mayor casa de apuestas del mundo, IBCBet. Phua, que se ha negado a ser entrevistado para esta historia, fue la razón por la que un jugador de la talla de Tom Dwan estuviera aprendiendo chino mandarín y de que la mega estrella del póquer Phil Ivey, apareciera frecuentemente en el casino StarWorld del enclave de Macau. Según el Departamento de Justicia, Phua era un miembro senior de un grupo criminal de Hong Kong conocido como la tríada 14 K (los representantes legales de Phua niegan la alegación). Según el testimonio bajo juramento, el Caesars era el lugar donde habría transferido los fondos.

Lo que sigue es la historia de Phua. De cómo un hombre pasó de Borneo a convertirse en el mayor apostante del mundo, además de la figura más poderosa en el póquer. De cómo el FBI consiguió atraparle, para tener que ver cómo se alejaba siendo un hombre libre.

¿QUIÉN ES PAUL PHUA?

Cuando el gobierno de los EE.UU. usurpó el avión privado Gulfstream V de $48 millones como parte de su fianza, Phil Ivey se encargó de pagar una buena parte del resto ($2,5 millones) para que Phua y otro acusado saliesen bajo fianza. La generosidad de Ivey hizo que la gente se preguntase: “pero, ¿quién es Paul Phua?” Un grupo de asociados, investigadores y ejecutivos de empresas de juego cuentan los siguientes detalles.

Wei Seng "Paul" Phua nació en la ciudad de Miri, en la isla de Borneo, en Malasia. De joven se aventuró a través del Mar de China hasta Kuala Lumpur, la capital de Malasia. Phua empezó trabajando en construcción, pero rápidamente descubrió trabajos más lucrativos. "Cuando estaba en Kuala Lumpur, se relacionaba con jugadores chinos en las cafeterías chinas," dice un investigador del escuadrón D/ de Malasia, una división del departamento criminal de la Policía Real de malasia, a cargo de combatir el juego y el crimen organizado. Phua aprendió las reglas de los partidos de fútbol y con el tiempo se convirtió en corredor de apuestas. "Su reputación empezó a conocerse con el boca a boca," dice el investigador.

Phua se empezó a hacer famoso en el mundo de las apuestas deportivas en un momento, a finales de 1990, en el que la industria estaba a punto de pasar por un cambio revolucionario. Hacer apuestas deportivas siempre había sido una actividad local, con los corredores haciendo marketing directo a sus clientes y recogiendo los pagos en persona. La tecnología de internet estaba permitiendo a los corredores de apuestas cruzar fronteras internacionales y ofrecer sus servicios a una clientela global. Algunos corredores afortunados emergieron de la masa de las casas de apuestas asiáticas y construyeron sus marcas. Estas transformaciones necesitaban de una inversión de capital en IT considerable. Phua creó un esquema que aseguraría la capacidad financiera para la necesaria innovación.

En 1997, oficiales del fútbol suspendieron dos partidos de la English Premier League -- West Ham vs. Crystal Palace y Arsenal vs. Wimbledon – después de que los estadios se quedaran sin electricidad. Cada partido había comenzado ya la segunda mitad, así que, siguiendo las reglas de las apuestas deportivas asiáticas, las apuestas de estos partidos se tenían que pagar según la puntuación cuando se suspendió. Estos partidos llegarían a ser conocidos entre los corredores de apuestas internacionales como El suceso de los proyectores, la primera incidencia confirmada de manipulación de juego asiática en territorio inglés.

Un guardia de seguridad del estadio y tres hombres asiáticos, dos nacionales de Malasia y un hombre de Hong Kong, fueron declarados culpables de cargos de conspiración relacionados con manipulación de juego. Phua nunca fue vinculado al crimen ni declarado culpable. Sin embargo, múltiples fuentes cercanas cuentan una historia diferente.

"Paul Phua lo financió," cuenta un asociado de Phua. "Si sabes el resultado de un partido de la Premier League, puedes conseguir una cantidad de dinero absolutamente enorme. Este dinero permitió a Paul Phua pasar de ser uno del top 8 corredores de apuestas de Malasia a convertirse en una entidad masiva."

Antiguos agentes y un ex ejecutivo de IBCBet nos contaron que, con el nuevo capital, Phua fundó el desarrollo de IT para su plataforma de apuestas online, ahora llamada IBCBet y se colocó en la vanguardia de la tecnología de la industria. Acabó siendo de hecho, la primera casa de apuestas en Asia. Al igual que otros en la industria, reclutó una red internacional de agentes y subagentes de confianza que consiguieron negocios en docenas de países.

En un momento dado Phua se asoció con Seng Chen "Richard" Yong, un regular de la escena del juego de Kuala Lumpur detenido por la policía de Hong Kong por amañar carreras de caballos. Yong tenía contactos en todo Asia y cuando Phua quiso expandir IBCBet, Yong le ayudó a mover su operación primero a Ho Chi Min, Vietnam. IBCBet se acabó registrando en Filipinas, una de las pocas jurisdicciones de Asia donde las apuestas online siguen siendo legales. Según se estima, IBCBet opera anualmente con $60 mil millones en apuestas. Con una comisión del 1 por ciento, el operador factura $600 millones anuales. Una fuente de IBCBet en Manila dice que Phua es dueño del 70% de la empresa.

"Es una persona que no tiene problemas en tomar riesgos," dice un ejecutivo del casino de Macau que conoce a Phua desde principios del año 2000. "Se arruinó dos veces en su carrera. La primera vez en Malasia. La segunda hace unos 10 años en Hong Kong, Macau. Se rumorea que fue él quien ideó el caso de los proyectores de la English Premier League. Así es como salvó su empresa la última vez. Es el tipo de persona que puede hacer esas cosas."

Si bien la casa de apuestas de Phua se expandió de forma global, nunca se alejó demasiado de casa. Durante los campeonatos de fútbol Euro 2004, el escuadrón de policía D7 de Malasia siguió una intensa actividad de juego ilegal en un edificio en el Miri Golf Club, en la ciudad natal de Phua. En la madrugada del 5 de julio, los oficiales se aproximaron al apartamento. Portugal y Grecia acababan de empezar a jugar la final y la policía cortó el cable del satélite de la TV del apartamento. Cuando un hombre salió para comprobar el cable, los agentes entraron.

La policía descubrió una sala de apuestas ilegal con 22 hombres, de Vietnam, Hong Kong y Macau, trabajando en ordenadores. Y descubrieron a alguien más: Paul Phua.

Las autoridades cerraron la operación ilegal y, según el oficial responsable, multaron a Phua con $8,000 y le llevaron al aeropuerto donde subió a un vuelo con destino a Vietnam. La redada ni siquiera le impactó. Pero fue una señal de que las leyes internacionales estaban empezando a interesarse por su juego.

“MADE IN MACAU”

El ferry navegó por la delta del Río Perla desde Hong Kong, alejándose del comienzo del monzón mientras las ventanas se sacudían por el viento. Las luces de Macau se veían a la distancia, en la costa. En un color naranja intenso, la palabra "Sands" se puede vislumbrar en la entrada de uno de los mayores casinos de la ciudad. Fue a través de esta propiedad como Phua ganó la influencia e importancia que haría a los reguladores de Nevada empezar a seguir su negocio.

La marea de jugadores de Las Vegas ha transformado Macau, una ciudad de 11 millas cuadradas de la costa del sureste de China, en el mayor instigador del juego internacional. Las Vegas Sands fue el primer casino norteamericano que abrió allí en 2004. Después Wynn Resorts, y MGM Resorts International. Sheldon Adelson, el presidente y CEO de Las Vegas Sands, dijo que recuperó su inversión inicial de $260 millones en Macau en los primeros ocho meses de operaciones.

Phua fue clave en este boom. Siempre ha habido una relación simbiótica entre el juego de casino y las apuestas deportivas. La clientela de Phua estaba enganchada a la acción, no solo al deporte. Cuando abrió el Macau Sands, según un ejecutivo del casino de por aquel entonces, Phua, junto con otro socio de Hong Kong, dirigía a sus jugadores VIP hace la nueva operación de Adelson a cambio de un porcentaje. Phua y su socio crearon Sat Ieng Company Limited, una compañía “junket” (promotor de clientes para casinos), que lleva high rollers de China a Macau y les da crédito.

Phua se convirtió en una presencia regular del circuito de la noche de Macau. Jugaba al mentiroso a los dados – un juego de apuestas y mentiras – en los clubes nocturnos de Macau. Phua no apostaba bebidas como se suele hacer en ese juego, ya que no bebía alcohol. Para él, siempre eran límites altos de apuestas en metálico. "Apuesta de todo," dice un ejecutivo de casino de Macau quien también comenta que Phua arriesgaba decenas de millones de dólares en futuros y valores. "En los primeros tiempos de Macau, salía por la noche rodeado de ocho guardaespaldas vestidos con traje negro. Algo que no se debe hacer porque atrae mucha atención."

Según investigaciones y reportajes del periódico South China Morning Post, cuando Steve Wynn, rival de Adelson, abrió el casino Wynn Macau de $1,2 billones, ofreció a Phua un 0.1 por ciento de aumento sobre su comisión con Sands del 1.1 para redirigirle jugadores también. El año que Phua firmó con Wynn, el beneficio del casino de Macau creció en 6,95 billones de dólares, convirtiéndolo en el mayor mercado mundial del juego. En 2013, la facturación anual proveniente del juego de Macau había crecido a más de 45 billones. Este crecimiento, que Adelson y Wynn afrontaron públicamente, fue promovido en parte por Phua, quien todavía permanecía desconocido para aquellos que no estuvieran en el centro de la industria. (Las empresas de Wynn y Adelson no han querido declarar, pero han negado toda asociación con el crimen organizado en el pasado. Ambos se habían asociado con junkets, incluyendo las pertenecientes a Phua.)

"Sands demostró que había una gran demanda en el mercado," dice Adam Rosenberg, antiguo director de juego de la división bancaria de Goldman Sachs', y que ahora es director gerente de ocio y juego en el grupo Fortress Investment. "Los analistas se dieron cuenta de que Macau se había transformado desde un pequeño mercado arriesgado a un lugar de enorme crecimiento."

Y al hacerlo, se expandieron la reputación y la riqueza de Phua. "Todo el mundo se pone nervioso si tiene que hablar de él," dice un ejecutivo del casino de Macau. “Generalmente a estos tipos les gusta presumir de la gente a la que conocen, lo cercanos que están a estos grandes ganadores. Pero con Phua todos dicen, 'no quieres meterte con este tipo'."

Macau está lleno de tipos duros, tanto reales como imaginarios. Después de que Broken Tooth Koi, antiguo jefe de la tríada 14K, saliera de la cárcel en 2012, quedó con Phua para cenar. El encuentro, fotografiado por operativos de la inteligencia, hizo saltar los rumores de que Phua se encontraba en un alto rango entre las filas de la tríada. “Tiene conexiones”, dice un ejecutivo del casino de Macau. "Es rico. No pertenece a la tríada. Cualquier hombre rico que conoce y tiene conexiones en la tríada aquí puede causarte daño si dices algo que no les gusta."

Y por eso Macau siempre será un riesgo para los inversores, ya que su crecimiento siempre ha estado unido al crimen organizado. Los mayores clientes de Phua, por un alto margen, vienen de China, donde es ilegal operar una empresa de cobro de deudas. Las empresas promotoras necesitaban de los grupos criminales de China, las tríadas, para conseguir deuda de jugadores en la península. Sin estas empresas, no habría habido un boom en Macau. Sin las tríadas, no existirían estas empresas. Asociarse con estas empresas y con personajes como Paul Phua, es esencial para hacer negocios en Macau; tal y como los casinos occidentales vieron pronto.

Llegado el momento, el departamento del tesoro de Estados Unidos empezó a curiosear. Si bien en Washington se empezaba a escrudiñar a los operadores de Las Vegas en Macau, Phua seguía igual, alimentando su propio hábito personal de juego en las mesas de bacará. Pronto un nuevo juego de cartas llamó su atención, sacando a Phua de las sombras.

NIVELES MÁS ALTOS, APUESTAS MÁS ALTAS

El bacará, un juego de probabilidades, lleva mucho tiempo siendo popular en Asia. La dependencia del póquer en la estrategia se opone a la fe china en la suerte. Al principio ni siquiera había mesas de poker en los casinos de Macau.

En 2008, una compañía de juego, AsianLogic, compró el Asian Poker Tour (APT). Tom Hall, un corredor de apuestas chino-británico de Hong Kong, tenía acciones de AsianLogic, y un puesto de trabajo en una empresa de codificación que tenía contratos con IBCBet. "Paul y Richard [Yong] eran las mayores ballenas del mundo," dice Hall. "Estaban perdiendo de $30 a $100 millones al año en el bacará. Una vez les dije, 'chicos, deberíais probar el poker. Juegas contra otros jugadores en lugar de perder contra la casa'."

No sabían cómo jugar. En Macau, no había nadie para enseñarles. Phua y Yong reunieron un pequeño grupo de asociados de sus partidas regulares, y estos jugadores experimentados aprendieron a jugar con la práctica. "Durante el primer año, si ganabas, tenías que mostrar tu mano," dice Hall, que tenía un asiento en la mesa. “Empezamos a aprender a meter faroles”. Después de un tiempo tenían un conocimiento sólido del juego y estuvieron listos para cuando llegó.

En 2010, Hall viajó a Las Vegas. Allí se empezó a relacionar con los mejores jugadores, incluyendo un par de chicos de Nueva Jersey: Tom Dwan y Phil Ivey. Dwan, un impresionante jugador que competía principalmente online, bailaba en la delgada línea entre la genialidad y la idiotez, jugando manos que otros tirarían rápidamente. Ivey ha ganado 10 brazaletes de las WSOP y más de $22 millones en torneos en vivo. Hall les habló sobre una mesa en Macau llena de “fishes frescos nadando en dinero”.

El Macau APT empezó el 6 de noviembre de 2010, en el casino City of Dreams. Dwan jugó, pero él y Ivey estaban más interesados en la partida privada de Phua. "En esa primera mesa éramos Ivey, Paul, Richard, Dwan, Johnny Chan, John Juanda, Chau Giang y yo," dice Hall.

Matt Savage, que administró el evento APT, escribió sobre esa mesa en 2+2, un foro de poker. Mencionó a “algunos empresarios chinos” y botes extraordinarios. Savage dijo que "había unos 40 millones en la mesa ayer por la noche cuando vi la partida. Cuando le pregunté a Dwan que si iba a sentarse me dijo ‘muy pronto’.” Cuando Dwan dejó Macau, había ganado aproximadamente $9 millones. La misma cantidad que ganó el ganador del Main Event de las WSOP, un trabajo de 10 días.

La mesa de Macau apareció en un momento crítico. El poker online seguía siendo el lugar principal para encontrar los botes lucrativos. En 2011, un juez federal abrió una acusación de un caso de $3 billones contra PokerStars, Full Tilt Poker y Absolute Poker, las mayores salas de poker de USA. El caso alegaba que estas compañías habían violado el Decreto de Juego y Apuestas ilegales por internet. El gobierno cerró las páginas y congeló sus fondos. Muchos jugadores mantuvieron sus cuentas en esos operadores, algunos de ellos tenían millones de dólares. El dinero se fue, junto con la industria del poker online en EE.UU.

El efecto en la comunidad de poker, que se refiere a ese día como el Black Friday, fue instantáneo. "Todos esos jugadores online se convirtieron en jugadores en vivo, llenando los casinos," dice Justin Smith, que ha llegado tres veces a la mesa final de las WSOP. Con un número cada vez mayor de estados legalizando el juego, los jugadores no tenían que viajar a Las Vegas, haciendo que los botes de las partidas de Las Vegas y de otros lugares, fueran menos lucrativos. "Inmediatamente, los jugadores empezaron a buscar otros países donde jugar," dice Smith.

Macau quedaba lejos, a un día entero en avión de EE.UU., con conexiones bastante malas. Sin embargo, si podías conseguir un asiento en la mesa de Phua, merecía la pena volar.

Hoy, la comunidad de poker ve a Phua como a un jugador amateur con bolsillos muy grandes. Pero después del Black Friday, era una leyenda. Llegar a su mesa en el Starworld Casino era un juego de esperar, que se jugaba en la Avenida 24 de junio en la sala de poker del Wynn Macau. No había solo jugadores norteamericanos, pros de Australia, Noruega, Francia e Israel se daban cita en el Wynn.

La acción era seria. "La partida más peque jugué en el Wynn era dos veces y media mayor que la más grande que había jugado en EEUU" dice Greg Merson, ganador del 2012 WSOP Main Event. "La cantidad mínima eran $200.000. Y desde ahí hasta el infinito, sin límite."

Mientras que las mesas en el Wynn tenían la acción más grande que cualquier jugador hubiera visto, no eran los stakes a por los que iban los pros, ni los oponentes contra los que querían jugar. No querían jugar entre ellos, eso podían hacerlo en casa y al mismo tiempo ganar dinero y exposición en los medios. Viajaban esas distancias en busca de amateurs con dinero, gente que jugaba al poker por diversión.

"No es fácil predecir cuándo habrá una gran mesa para jugar," dice Sam Trickett, un jugador británico que ha ganado más de $20 millones en torneos. "Tienes que esperar a los empresarios. Tienes que estar allí y estar disponible."

Los jugadores alquilaban apartamentos. Vivían en grupos en el Mandarin Oriental cerca del puerto. Jugaban al billar durante las pausas, al bacará para pasar el rato. Los afortunados recibían una llamada de Winfred Yu, un chino-canadiense que tenía el control administrativo de la gran mesa. "Hay muchas probabilidades de que haya una partida esta semana," Yu solía decir, mencionando a uno o dos “empresarios” que iban a volar en helicóptero desde Hong Kong.

El buy-in podía ser tan bajo como $130,000 o tan alto como $1.5 millones. A veces sin ciegas directamente, solo antes de $13,000. Generalmente los botes llegaban a $5 millones. Los jugadores usaban placas lacadas de $100,000 como si fueran torres, apilándolas unas encima de las otras.

Mientras tanto, Phua y Yong, aficionados del poker, estaban aprendiendo algo más que cómo jugar. Generalmente los jugadores estaban de acuerdo en dividir sus ganancias con un bancador, especialmente cuando participaban en torneos con buy-ins grandes. Cuando la acción se trasladó a Las Vegas para las 2012 WSOP, jugadores que solían correr riesgos como Dwan necesitaron bancaje de ballenas como Phua y Yong para participar en las partidas de mayor buy-in de la historia del poker.

PAJAMA RICH

El Big One for One Drop fue el primer buy-in del poker de $1 millón. Su mesa final incluía a dos jugadores del salón de la fama del póquer, dos ganadores del Main Event de las WSOP y cuatro jugadores con un brazalete de oro de las WSOP. Y había dos recién llegados: Phua y Yong. "No sabíamos quiénes eran," dice Seth Palansky, vicepresidente de comunicaciones corporativas del Caesars Interactive Entertainment. "Las World Series of Poker tenían que nombrarles de alguna forma. Se nos ocurrió ‘Desarrolladores de software asiáticos'."

Yong llegó a la mesa final del One Drop y acabó octavo ganando $1,2 millones, Phua salió pronto del torneo. Dos meses más tarde, Phua entró en un torneo de 100,000 libras de no-limit Texas hold 'em en el Casino Aspers en Londres y justo tres años de haber empezado a jugar, Phua ganó el evento llevándose $1,6 millones. De vuelta en Macau, en su mesa llena de amateurs cuidadosamente elegidos y con mucho dinero para gastar, Phua seguía haciéndose rico.

"Paul Phua es, de lejos, el mayor ganador del mundo del poker," dice Hall. "Hace un par de años tuvo un problema con un banco suizo. Querían saber de dónde salía todo ese dinero. Tuvimos que mostrarles los vídeos de seguridad de Paul jugando al poker para que nos creyeran."

Mientras que Phua se mantuvo en un discreto segundo plano en las mesas, Yong era el rey de la escena. En un evento de $50.000 de buy-in en 2012 en Francia, Yong llegó a la mesa con un pijama de leopardo, lo que hizo que otro jugador empezase a llamarle "pajama-rich." Después, en París, Yong contrató a una mujer para que le fuese dando fruta mientras jugaba. En el circuito de poker se les llamaba “los empresarios asiáticos."

Eso sí, nadie tenía muy claro en la comunidad de poker qué tipo de empresas tenían. Lo único que quedaba claro es que Phua y Yong habían instigado la revitalización financiera del poker. Ahora que las mesas asiáticas habían subido los high stakes globales aún más arriba, las partidas de cash se habían convertido en lo que los torneos habían sido, una oportunidad de ganar a lo grande. Y los torneos ahora necesitaban de bancajes, ya que los buy-ins eran enormes para poder atraer a estos nuevos jugadores que sólo participaban en eventos si había muchas cifras en los premios.

Esto dejó a los gobernadores asiáticos del juego con un desafío en un momento en el que el gobierno de USA estaba empezando en serio con la regulación. "Antes del Big One, nunca habíamos tenido que lidiar con el tema del origen del dinero," dice Palansky. "Ahora hay una gran cantidad de dinero y nadie sabe de dónde viene."

Así estaba la situación en mayo de 2014 cuando las WSOP comenzaron en Las Vegas. Phua iba a llegar al Caesars Palace, y habría oficiales federales observando cada paso.

LA NUEVA GUARDIA

Mientras Phua y Yong subían en la jerarquía global del poker, no sabían que la última contratación de la burocracia de Washington supondría un enorme impacto en sus vidas. En septiembre de 2012, Jennifer Shasky-Calvery comenzó como directora de la Red de crímenes financieros (FinCEN), una división del departamento del tesoro. Antigua fiscal federal, Shasky-Calvery se había especializado en lavado de dinero y crimen organizado en el Departamento de Justicia. Había jugado en el equipo de baloncesto George Washington, ganando el torneo Atlantic 10 MVP y se había graduado en 1993 como anotadora máxima de la historia de su colegio.

La directora de FinCEN empezó su nuevo puesto con la determinación de una atleta. Intercambió las listas de analistas de la organización con contrataciones con formación y experiencia en el cumplimiento de la ley. Estableció una división de casino y un grupo especializado en blanqueo de capital.

Si bien los beneficios de Las Vegas se habían desplomado en los últimos años (los casinos de Nevada perdieron $6.8 billones en 2009), había un juego, el bacará, que seguía subiendo. Al comienzo de la crisis económica global de 2008 muy pocos norteamericanos tenían dinero para jugar. De esos, menos aún jugaban al bacará, un juego que no había llegado a ser muy popular en USA. Y, aun así, en 2013, el bacará supuso un 36,4 por ciento del beneficio del juego de mesa en Nevada.

"Me pregunté, '¿de dónde viene el dinero?'," dijo un antiguo oficial del FinCEN. "Solo había una posibilidad: los jugadores llegando a través de junkets de Macau. Y yo sabía que las junkets estaban vinculadas al crimen organizado."

Se necesitaría una grave violación en La Franja para que FinCEN comenzase el proceso de un año para limpiar y reorientar la agencia. Las autoridades informaron de que en 2006 y 2007 un ejecutivo farmacéutico de Shanghai había blanqueado más de $45 millones procedentes de un cartel mexicano de drogas a través del casino Venetian de Sheldon Adelson.

Este caso alertó a Washington sobre la desesperación de una industria norteamericana dependiente de clientela asiática. Los oficiales del tesoro se dieron cuenta de que los casinos de Vegas aceptaban billones en apuestas, a menudo sin saber sus orígenes. Phua y Yong no sabían que Shasky-Calvery estaba dirigiendo las investigaciones de FinCEN hacia ellos. Después de llevar un año investigando, Shasky-Calvery visitó Las Vegas para la Global Gaming Expo, la mayor conferencia de juego a nivel mundial. Fue para dar y dejar claro un mensaje. "Me temo que algunos siguen una cultura en esta industria por la que solo cumplen con el mínimo, o menos," dijo. "Ser un buen ciudadano corporativo y cumplir las responsabilidades regulatorias… salvará a tu casino de una gran multa y salvará la reputación de tu casino."

Cuando las 2014 WSOP comenzaron en Vegas, los puntos de vista de Washington y Beijing comenzaban a alinearse. La operación del presidente chino Xi Jinping, llamada Foxhunt, buscaba a criminales financieros que habían huido al Oeste. Xi tenía muy claro que debía investigar el negocio junket de Macao por su vínculo con el hampa. Así que Phua se estaba viendo exprimido por ambas partes.

LAS MAYORES PARTIDAS DE LA CIUDAD

Las WSOP del año pasado fueron la prueba de cómo había crecido el evento, desde un torneo en una sala trasera a un torneo de 65 eventos celebrado en un local de vanguardia construido para ellos.

¿Por qué se le ocurriría a Paul Phua ir a Las Vegas en ese momento, con todo el mundo observando cada uno de sus pasos? "Despreocupación," dice un ejecutivo de casino de Macao. "Se volvió muy creído. Había demasiado dinero en juego. Cada copa del mundo, [IBC] deja según mis fuentes entre $1-2 billones. Obviamente se volvió muy descuidado. Fue una negligencia por su parte." Incluso así, su imperio de apuestas, con su carácter global, fue algo que los fiscales no consiguieron comprender. El 11 de junio de 2014, Phua y Yong llegaron a Las Vegas el día antes de una competición que, para ellos, significaba mucho más que las WSOP. La Copa del mundo era el mayor evento en las apuestas deportivas. Una agencia de control estima que la Copa del mundo de 2014 generó más de $130 billones en apuestas, legales e ilegales.

El Caesars Palace había inaugurado sus villas recientemente. Una serie de residencias de 8.000 metros cuadrados reservadas para jugadores que, al menos, se jugaban $1 millón. Las propiedades tenían salas de cine, bañeras de piedra italiana talladas a mano, mayordomos 24 horas y piscinas de 20 metros. Celine Dion se ha alojado allí y el príncipe coronado de Saudí Arabia. El precio es de $40,000 por noche, pero generalmente el Caesars no exige los honorarios.

Ya habían llegado algunos socios de Phua y Yong, nueve de ellos alojados en tres villas. Cada número de habitación, siguiendo la superstición asiática, comenzaba por 888. Phua se quedaba en la villa 8882, junto con su hijo de 23 años Darren, En la 8881, Yong se alojaba con su hijo y una amiga. En la 8888, había cuatro huéspedes, los cuatro de nacionalidad china.

Después del registro, los socios de Phua pidieron a los empleados del Caesars que les llevaran varias TVs de pantalla grande a la villa 8888, junto con ordenadores de sobremesa, monitores y portátiles. Pidieron la instalación de múltiples líneas de ADSL y varios proveedores de TV. Los empleados del Caesars, acostumbrados a las excentricidades de los huéspedes de las villas, lo hicieron sin darle más vueltas.

UN DESARROLLO FASCINANTE

Una semana después de llegar a Las Vegas, Phua ya se había marchado. El 18 de junio su jet privado aterrizó en Macao. Phua se fue en coche hasta el casino Wynn y allí la policía de Macao se lo llevó bajo custodia.

Phua declaró más tarde al FBI que los policías de Macao le habían "maltratado." La policía desfiló a Phua por delante de fotógrafos y prensa, esposado, junto a otros 21 hombres y mujeres de Hong Kong, Malasia y China continental. Phua, al igual que los otros detenidos, llevaba una capucha negra. El grupo fue acusado de operar una sala de apuestas ilegales en el Wynn, aceptando apuestas para la copa del mundo: según informes policiales $645 millones en apuestas durante la primera semana de la operación. Un portavoz de la policía dijo que era la mayor operación de apuestas en la historia de Macao.

Darren Phua envió un mensaje a Petros Stathis, un empresario griego amigo de Phua: "Hola Petros ... ¿Me puedes llamar? ¡Urgente!" Stathis confirmó y tranquilizó al joven Phua: "No hay orden de búsqueda y captura de la Interpol en el sistema, al menos no en Europa… No te preocupes, nos encargaremos de todo." (Stathis dice que es amigo de Phua, pero niega toda conexión con el negocio del juego online.)

Según documentos del juzgado que se filtraron al periódico Las Vegas Review Journal, Darren Phua envió un mensaje a uno de los oficiales de Macao que había detenido a su padre y era amigo de la familia: "... Ahora están negociando. Espero que solo quieran dinero." Según el periódico, había denuncias del FBI de más de $500.000 en supuestos sobornos a cambio de su liberación. Darren Phua también envió un mensaje a Tom Dwan: "Todo parece negociable." Después envió otro mensaje a un socio de Singapur diciéndole: "Supongo que no le permitirán entrar en Macao durante años."

Paul Phua no tuvo problemas para ir a USA y volvió a Las Vegas el 23 de junio. Informó a los empleados del Caesars que iba a extender su estancia hasta el 14 de julio, el día después de la Copa del mundo.

Phua volvió a familiarizarse con la escena del poker, pagando un buy in de $100,000 en el Bellagio. La acción tuvo lugar en una zona que incluso muchos regulares de Las Vegas no saben que existe, una sala de juego llamada Salón 7. Según documentos del juzgado, el Caesars Palace le abrió a Phua un crédito de $21.5 millones autorizándole a un total de $24 millones. Yong tenía una línea de crédito incluso más alta, asegurando $24.26 millones, con un tope de hasta $30.

Los empleados del Caesars dieron numerosas llaves a las tres villas, 19 tan solo para la 8888, tal y como se revela en los documentos del juzgado. Entre los visitantes había algunas de las figuras más poderosas del negocio junket de Macao. De hecho, el grupo en total disponía de más de $93 millones en crédito del Caesars.

Phua y Yong parecían estar proporcionando servicios que llevaban años proporcionando en Macao. En el Salón 7, Phua y Yong transferían dinero de las cuentas del casino a sus socios. "Creímos que podían ser beneficios del blanqueo de dinero o pagos por servicios," testificó el agente especial del FBI Minh Pham.

Phua y Yong estaban acostumbrados a montar las salas junket en Macao, pero algunas costumbres no se podían adaptar a Las Vegas.

LA WIRE ROOM

El Caesars Palace invirtió mucho en los interiores de las villas. Cada una de las propiedades había costado más de $10 millones. Por lo tanto, cuando los huéspedes no estaban, la dirección del hotel realizaba inspecciones regulares.

Christian Brosius, director de operaciones de lujo en el Caesars, entró a la Villa 8888 a mediados de junio. Vio que en una mesa habían quitado varios jarrones y en su lugar, había una fila de monitores de ordenador y líneas de teléfono. Brosius sacó fotografías de todo.

El viernes 20 de junio por la tarde, Paul Urban, director de investigaciones especiales en el departamento judicial del Caesars Entertainment, recibió una llamada de Gary Selesner, presidente del Caesars Palace. Urban se reunió con Selesner en una oficina. Selesner parecía nervioso. Agitaba una hoja de papel en la mano, una de las fotos de Brosius.

En el departamento de ingeniería del Caesars Palace, Urban habló con los técnicos que habían instalado el equipamiento en las villas. "¿Qué está pasando en la Villa 8888?" preguntó. Uno de los ingenieros contestó sin dudar: "apuestas deportivas ilegales."

Urban siguió la actividad del Salón 7, con transferencias de $3 millones. También descubrió las transferencias que se habían realizado en el Caesars durante el periodo del 26 de diciembre de 2013, al 3 de enero de 2014, durante otra visita de Phua. "Mi preocupación era por qué estaban transfiriendo una cantidad tan elevada de dinero a una persona que prácticamente no conocía," Urban testificó. "¿Cuál es la relación?"

Urban era consciente de las regulaciones federales. "Ha habido un cambio en la dirección y los objetivos de FinCEN," testificó. "Una de las mayores preocupaciones de la IRS es la transferencia de riqueza. ¿Por qué iba yo a transferir $100,000 a esta persona si no era un miembro de mi familia ni un amigo cercano?"

Esto llevó al Caesars a una preocupante conclusión. El casino, que había estado perdiendo dinero, no estaba en una situación económica como para arriesgar su relación con sus mejores clientes. Pero si Urban no comunicaba esto a las autoridades, el Caesars se arriesgaba a mucho más que perder sus clientes.

El 30 de junio, Creighton Felt, responsable de investigaciones del Consejo de Control del Juego de Nevada llamó a Ricardo Lopez, investigador del consejo, a su oficina. Felt le mostró a Lopez una hoja de papel. Era un email de Urban e incluía una de las fotos de Brosius de la villa 8888. Lopez dijo: "Es una wire room." Felt no pudo decir otra cosa: "No s---."

Felt se mantuvo al corriente de los eventos en Macao y se enteró de que habían arrestado a Phua en junio. También tenía un inventario de propiedad confiscada en la redada del Wynn, que se asemejaba al equipamiento que los huéspedes de la villa pidieron en el Caesar. Cuando llamó al agente especial del FBI Minh Pham, el 30 de junio, Felt se encontró con otra sorpresa. Pham le dijo que el FBI ya estaba investigando a Phua.

El 1 de julio, según expedientes del caso, Pham envió un email a Eric Johnson, jefe de la división criminal de la oficina del fiscal en las Vegas. "Tengo información interesante de Creighton Felt con el Consejo de control del Juego de Nevada," Pham escribió. "Parece que Phua y sus amigos de la tríada están operando una… casa de apuestas ilegal fuera de la villa y en otra sala en el Caesars Casino."

Tras hablar con Johnson, Pham envió un email a varios colegas del FBI. "[Johnson] dijo que definitivamente trabajará en este caso con dos miembros de la tríada sin identificar, [Paul] Phua y [Richard] Yong. Dijo que el jet privado de Phua se puede embargar [sic], solo necesitamos forzar el PC [causa probable]." Más tarde ese mismo día, el FBI abrió el caso sobre los ocupantes de las villas del Caesars.

Solo había un problema: Phua y Yong estaban en el jet privado Gulfstream, saliendo del espacio aéreo de USA.

RED NO DISPONIBLE

Aterrizaron en Londres el 2 de julio. Allí, según fuentes de Londres, intentaron establecer una wire room para apuestas sin regular, pero su anfitrión potencial rechazó la operación. El 3 de julio volvieron a Las Vegas.

El FBI estaba trabajando para establecer causa probable. Para esto, Pham necesitaba al servicio de espionaje. Un técnico sugirió interrumpir el servicio de internet de la villa. Si Pham cortaba internet durante los cuartos de final de la copa del mundo, quizá los ocupantes de la villa 8888 llamaban para repararlo.

Mientras los agentes discutían la estrategia, el mayordomo que trabajaba en la villa 8881, solicitó un portátil. Lopez y el ingeniero entraron en la villa 8881. El mayordomo les abrió la puerta. Lo dejó muy claro: los hombres debían permanecer en la entrada. Lopez y el técnico oyeron gritos que venían del interior de la villa junto con la emisión de un partido de fútbol.

Esto no era bastante, así que Pham continuó con su plan original. Contactó con la fiscal federal auxiliar Kimberly Frayn, quien le advirtió en contra de su enfoque, que podría infringir en la libertad civil. Aun así, el 5 de julio, durante un partido de cuartos de final de la copa del mundo entre Argentina y Bélgica, el FBI cortó el servicio de internet de la villa 8882.

Lopez y el agente del FBI Mike Kung, que hablaba mandarín, entraron en la villa 8882 vestidos de técnicos. Paul Phua estaba sentado al final de la mesa, su hijo Darren en el otro extremo. Lopez espió el portátil de Darren por encima de su hombro, en la pantalla había una página de apuestas deportivas. Por encima del hombro de Paul, Kung también vio una página de apuestas online.

"Uno de los comentarios del servicio de mensajería instantáneo era algo así como que ambos habían apostado," Kung testificó, "y la persona con la que Mr. Phua estaba hablando respondió algo de la apuesta… pude ver líneas deportivas como por ejemplo menos uno y medio, menos dos y medio."

El agente Pham no incluyó el ardid de internet en la aplicación de la orden que envió a la Juez magistrado Nancy J. Koppe, quien autorizó la orden. Este error le acabó costando muy caro.

LA REDADA

23 agentes del FBI se colocaron cerca de las villas del Caesars, todos con chalecos antibalas y rifles automáticos. Pham, un veterano de 15 años, estaba a la cabeza con un experto en crimen cibernético y otro agente que hablaba mandarín con soltura detrás de él.

En el mismo momento, cruzando la autopista de Las Vegas en el Rio Hotel y Casino, el Main Event de las WSOP se estaba acercando a la mesa final. Y a 6000 millas, en Sao Paulo, Argentina y Holanda se preparaban para el partido de las semifinales de la Copa del mundo de 2014.

Estos eventos ajenos en principio, llevaron a Pham y su escuadrón a La Franja el 9 de julio a las 2:50 p.m., agachados fuera de la Villa 8882. El equipo tomó la villa por asalto y se encontró con varios hombres viendo el partido de la Copa del mundo en el salón de la villa. Los agentes se centraron en Paul Phua, quien, a pesar de la conmoción, siguió mirando al portátil en una página de apuestas deportivas. Darren Phua se sentaba a su lado.

"¡Poned las p---- manos arriba!" gritaron los agentes. "¡Que nadie se mueva!" Esposaron a padre e hijo y les obligaron a ponerse de rodillas contra una pared.

En la cercana Villa 8881, los agentes detuvieron a Richard Yong y a su hijo. Cuando una mujer salió de la ducha, los agentes la esposaron también. En la Villa 8888, los agentes encontraron a un hombre en el centro de una mesa en forma de U, con siete pantallas de ordenador delante de él, sentado al lado de una mujer que tecleaba furiosamente en el teclado. "¡Manos arriba!" gritaron los agentes. Ella levantó una mano al aire, pero siguió tecleando con la otra.

Según Phua, el FBI le tuvo esposado durante cinco horas. Dijo a los agentes que había estado siguiendo las odds de apuestas de la Copa del mundo, que se había estado comunicando mediante mensajería instantánea con alguien llamado "Foo," que estaba haciendo apuestas a su nombre en Filipinas. Phua dijo que había invertido 200 millones en una divisa sin especificar en IBCBet.

Darren Phua conto al FBI que su padre era el dueño de IBCBet. Darren también había estado apostando en los partidos de la Copa del mundo mediante mensajes de texto desde la zona de Las Vegas. "Puedo apostar 13k a Argentina contigo también," decía uno de los mensajes según los informes del caso. Darren contestó: "ok deja que haga una llamada." Otro mensaje decía, "apuesto 25k también," a lo que Darren respondió, "¡que tengamos buena suerte!"

En el portátil de Paul Phua los agentes descubrieron cientos de mensajes instantáneos con datos específicos de partidos de la Copa del mundo, odds y cantidades de apuestas. Un mensaje del 8 de julio, de alguien llamado "byronchia," decía: "Hola jefe, esta Copa del mundo hasta el 5 de julio nuestros 4 productos principales." El mensaje seguía con una lista de números categorizados incluyendo porcentajes de ganancias y pérdidas. Y acababa diciendo: "Gran Total incluyendo todos los otros productos 2,748,422,434." El FBI asumió que ese número final estaba en dólares de Hong Kong, un total de aproximadamente $357 millones en apuestas ilegales.

Cuando los agentes del FBI interrogaron a Phua sobre sus actividades en Macao, dijo que era el dueño de una empresa junket llamada Ka Phook. En la Villa 8881, Yong dijo que él y Phua eran dueños de Star 888. Yong mencionó que había bancado a dos jugadores de poker, Igor Kurganov y Philipp Gruissem, en el reciente torneo Big One for One Drop.

El FBI dijo haber descubierto pruebas de que IBCBet estaba usando a los operadores junket de Macau Neptune Group y Sun City Group para hacer las apuestas con sus clientes. En uno de los ordenadores del grupo, el FBI encontró una foto digital de un pasaporte del famoso propietario de junket Cheung Chi-Tai (quien actualmente se enfrenta a cargos por blanqueo de dinero en Hong Kong). El nombre del archivo de la imagen del pasaporte era "BOSS HKSAR," o Jefe de Hong Kong.

El FBI no arrestó a nadie el 9 de julio. El 13 de julio, después de que Alemania venciese a Argentina en la final de la Copa del mundo, Paul y Darren estaban saliendo por el lobby del hotel Palazzo. Antes de que llegaran a la salida, varios agentes del FBI se los llevaron bajo custodia.

EL FLOP

El gobierno federal gana un 93 por ciento de los casos, pero ahora se enfrentaba a uno de los mejores creadores de probabilidades y odds del mundo. Phua no se había quedado quieto y había hecho lo posible por aumentar sus probabilidades. Contrató a David Chesnoff, un joven abogado de 60 años, ha representado a clientes de la talla de Mike Tyson, Britney Spears y Paris Hilton. Una vez persuadió a un jurado para reducir la deuda de juego de su cliente de $14.75 millones a $100,000. Chesnoff también había representado a Phil Ivey en su divorcio. Además, Phua, contrató a uno de los amigos de poker de Tom Dwan, el abogado de Washington Tom Goldstein, que ha ganado 36 casos ante la Corte Suprema y enseña derecho en Harvard. Estas grandes mentes no tardaron mucho en identificar la vulnerabilidad del caso del gobierno.

Seis de los siete codemandados de Phua se declararon culpables de ofensas de delito menor y salieron de USA (el gobierno retiró los cargos contra el séptimo, el hijo de Yong.) Eso dejó a Phua, el objetivo principal del gobierno, solo para luchar contra los cargos de los delitos.

Phua aguantó y esperó durante las muchas vistas y mociones de los fiscales de USA y su consejo de defensa sin poder entrar en ningún casino ni usar internet. Mientras tanto, sus contactos hacían lobby detrás de las escenas.

En diciembre, el ministro de asuntos interiores de Malasia, escribió al director del FBI disputando la supuesta afiliación de Phua con la tríada. "Mr. Phua, en numerosas ocasiones, ha ayudado al gobierno de Malasia en proyectos que afectan a nuestra seguridad nacional," escribió, "y seguimos llamándole para pedirle ayuda de vez en cuando."

Personajes de incluso mayor influencia salieron en la ayuda de Phua. Ron Noble, que trabajó en la administración Clinton, había supervisado FinCEN como subsecretario de orden público en el Departamento del tesoro en los años 90 antes de ser elegido Secretario general de Interpol. Tras dejar Interpol el pasado diciembre, Noble creó una firma de consultoría, RKN Global. Rutsel Martha, el antiguo consejero general de Interpol, comenzó a hacer llamadas de teléfono en nombre de Phua explicando que él y Noble estaban pensando en aceptarle como cliente.

Mientras Phua explotaba sus relaciones con la policía internacional, su mayor aliado resultó ser el propio FBI. Chesnoff y sus colegas presentaron un recurso diciendo que el FBI había obtenido su orden de registro de forma no constitucional.

Mientras la corte deliberaba, una campaña en Beijing contra el sector junket desalentó a los jugadores VIP a ir a Macao. Los beneficios han bajado al 40 por ciento este año bajando otros $75 billones en valor de mercado para los seis operadores de casino de Macao. "Navegamos en aguas inexploradas," dijo Adelson sobre la facturación del Sands. "Y espero que no nos hundamos como ese barco del Mediterráneo."

La gran escena del poker de Macao perdió su momento y volvió al StarWorld para el Venetian. MGM pidió al gobierno de Macao cancelar la licencia junket de Star 888 y IBCBet pasó a llamarse MaxBet. "No se cambia la marca," dice un asociado de Phua. "Para que Coca-Cola -- IBC – cambiase su marca, tiene que ser algo grave." Mientras tanto, en enero Caesars aceptó la dolorosa deuda de $18.4 billones y se declaró en bancarrota.

En abril, tras nueve meses de observar eventos en Macao y Las Vegas, Phua recibió una indicación de su destino. El Juez del distrito de USA Andrew Gordon estuvo de acuerdo con Chesnoff, sentenciando la orden de registro del FBI de las villas como inconstitucional.

"Permitir al gobierno crear la necesidad de que el ocupante invite a terceros a su casa," dijo Gordon, "permitiría al gobierno realizar este tipo de registros en la mayoría de residencias y habitaciones de hotel de USA." El caso del gobierno se desintegró. No importa lo invertido en la investigación, el Departamento de Justicia siguió persiguiendo el caso. Agentes del FBI siguieron preguntando a la red de fuentes de Europa y Asia sobre Phua.

El 1 de junio de este año, Gordon desestimó el caso contra Phua. Era libre para irse. Yong ya había demostrado lo fácil que había sido volver a donde lo había dejado. - En enero, Yong ya había sido visto en el Crown Melbourne Casino, participando en los Aussie Millions con un buy in de $100,000. Siete semanas después de declararse culpable en Las Vegas, Yong ganó el torneo llevándose $1.4 millones. Mirándole, Phil Ivey hizo la profética pregunta: "¿Dónde es la fiesta?"

Difícil de contestar. Sigue siendo difícil. Yong y Phua se están quedando sin puertos amigos.

Justo horas después de que Gordon desestimase el caso, Phua estaba en un coche dirigiéndose al Aeropuerto McCarran International, a 10 minutos en coche de La Franja de Las Vegas. Chesnoff y Goldstein le vieron en la terminal VIP. Los motores del jet privado de Phua se encendieron y a las 4 p.m. el avión se elevó hacia el cielo sobre las torres brillantes. Once horas y 31 minutos después Phua llegó a Montenegro, donde sigue teniendo crédito.




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