BetRTR

Jugar por Dinero Real
100€ de bono gratis
Haga clic aquí

BetRTR > Artículos >

¿Alguna vez has oído la historia del irlandés de 75 años que costó millones a las casas de apuestas?

SI LOS BOOKIES siempre ganasen, Barney Curley sería la excepción que demuestra la regla.

Durante cinco décadas, el apostante de 75 años nacido en Fermanagh, sacó partido de los apostantes con sus ingeniosos esquemas y jugadas astutas.

Curley se dio a conocer en 1975, cuando desarrolló un elaborado esquema por el que, sabiamente, apostó a un caballo de carreras que no era favorito de nadie y le pertenecía llamado Yellow Sam. Su apuesta le salió bien, costando a los bookies irlandeses £300.000 (el equivalente hoy en día a £2,5 millones).

Esperó que el precio inicial del caballo estuviera 20-1, aunque Curley sabía que, si se apostaban grandes cantidades de dinero al caballo, el precio caería rápidamente reduciendo las ganancias potenciales. Por lo tanto, se aseguró un puesto en la carrera de cacería nacional de Bellestown una pista pequeña con sólo un teléfono público acerca.

Curley tenía varios cómplices situados en distintas casas de apuestas por el país con cantidades entre £50 y £300. Después, llamó a seis o siete personas que llamaron a otras 10, mientras invertía £15.000, todos sus ahorros.

25 minutos antes el comienzo de la carrera en la cabina telefónica de Bellestown, Benny O’Hanlon, un amigo de Curley, hizo como que tenía que llamar a su tía que se estaba muriendo, por lo que le permitieron usar el teléfono durante media hora y, por supuesto, los bookies no pudieron contactar con sus clientes.

La ganancia de Yellow Sam convirtió a Curley en un hombre muy rico. También obtuvo gran popularidad como resultado, a la vez que este triunfo le permitió realizar su sueño e invertir en un establo de caballos.

Siguió jugando desde entonces, generalmente apostando sus propios caballos, y seguía consiguiendo grandes riquezas con sus apuestas.

En 2010, Curley decidió intentar imitar su hazaña de 1975. Con el mundo mucho más sofisticado de las casas de apuestas modernas, parecía un desafío mucho mayor, sin embargo, volvió a lograrlo.

Ganó 3,9 millones de libras, la mayor cantidad en una apuesta de caballos de toda la historia, después de acertar tres ganadores en un día; sin embargo, el cuarto caballo al que había apostado, e irónicamente, el caballo más favorito de todos, no consiguió rendir, evitando que Curley consiguiese aproximadamente 15 millones de libras en el proceso.

Como personas, tiene la confianza necesaria para tener éxito en las carreras de caballos. Incluso aquellos con los que tenía problemas durante los años, que han sentido su personalidad furiosa, no pueden evitar sentir admiración por todo lo que ha conseguido.

A la edad de 75 años, todavía sigue haciendo apuestas extremas. El año pasado admitió que fue el autor de una apuesta a 4 caballos que costó a las casas de apuestas aproximadamente 2 millones de libras en enero de 2014 (ver abajo).

Nick Townsend, un periodista y amigo cercano de Curley, ha escrito un libro sobre su esquema de apuestas de 2010, titulado: The Sure Thing: The Greatest Coup in Horse Racing History. Lo describe como una especie de secuela de su hazaña de 1975. Sigue a la autobiografía de Curley, también obra del mismo Townsend que publicó con bastante éxito en 1999.

El autor escribió The Sure Thing trabajando codo con codo con Curley y varios de sus asociados.

¿Entonces, la figura legendaria es tan excéntrico como te habías imaginado? ¿Es un jugador obsesivo con un planeamiento meticuloso y una mente astuta y poco común?

“Es un inconformista, un aventurero”, dijo Townsend a The42.ie. “No es un hombre capaz de trabajar para nadie más. Necesita hacer lo suyo. Es brillante. Se le ocurre montones de ideas. Algunos de nosotros, quizás algo y de repente te das cuenta que es mala cura casi que no lo haces. Pero él, él lo haría sin pensar. La gente se refiere a él como la leyenda de los apostantes. Es una persona muy poco común. El resto de nosotros, cuando tenemos que apostar a algo ya sea grande o sea pequeño, si ganamos, damos saltos de alegría y si perdemos, nos ponemos tristes. Con Barney nunca lo sabes. Si está sentado a su lado, quizá haya ganado 1 millón de libras ese día que ni siquiera te des cuenta.”

“Graham Bradley, el jockey que cayó con él, le describió como el tipo de hombre que no querrías tener como enemigo. Tiene unas características intimidantes, inescrutables. Pero, de hecho, en un gran sentido del humor. Es muy generoso, pero no tolera la estupidez.”

¿Y cómo se asegura de que quienes trabajan con él en todos esos esquemas y planes son competentes y de fiar?

“Uno de sus socios me dijo que, con Barney, o eres totalmente de fiar, Connor es parte del equipo. Pone a la gente a prueba y la primera cuando fue a Newmarket desde Irlanda, como hubiera el más mínimo rumor de que los empleados del establo están pasando información alguien, estaban despedidos.”

Curley ha estado desafiando las probabilidades toda su vida. Incluso su entorno donde se crió, en Fermanagh, había puesto a cualquier persona sensata fuera del radar de las apuestas, ya que su padre fue un entrenador de galgos fracasado. Y menos durante un tiempo, Curley intentó hacer otro tipo de actividades aparte del juego.

De hecho, tuvo varios comienzos en la vida. Fue un aprendiz de sacerdote jesuita durante cuatro años hasta que tuvo tuberculosis, y como Townsend explica, “le daba la sensación de que no iba a mantener ese ritmo”.

También probó hacer manager de bandas de música. En uno de estos actos, Frankie McBride tuvo incluso un hit famoso con la canción “Five Little Fingers” (Cinco deditos). Si bien, aunque tenía las habilidades empresariales para conseguir una carrera con éxito en la industria, admitió que no tenía ningún interés en la música y que por lo tanto no tenía pasión para perseverar en ese campo.

“Le pasó lo mismo con un club”, añadió Townsend. “Tenía a todos estos chicos que iban allí a beber y todos tenían problemas con las drogas y no sabía nada sobre el tema era un desafío.”

“También intentó ser un corredor de apuestas y fracasó. Solía ir al parque celta que ponerse con todos los otros bookies y como era demasiado generoso, acababa sin ganar nada de dinero.”

Sin embargo, al final no pudo resistirse a la atracción del juego y de las apuestas hípicas en particular.

“El dueño de la farmacia local en Irvinestown, donde nació, dijo: ‘No hagas esto Barney, es una locura’. Y en cierta medida, fue para demostrarles a todos que estaban equivocados.”

¿Y por qué ha tenido tantísimo éxito en este juego?

Townsend dice que, si bien hay innegablemente un elemento de suerte en las apuestas, Curley tiene ciertas habilidades que le han enseñado a sobrevivir en un entorno tan duro.

“A propósito, mantiene un perfil bajo, pero es la única forma de hacerlo en realidad manteniendo un perfil bajo y no emocionándose ni excitándose demasiado. Trabaja teniendo en cuenta todo el año de apuestas, al menos cuando tenía sus caballos. Una vez dijo: ‘muy bien, esta operación me está costando tanto al año que tengo que ganar lo suficiente como para cubrirla’. Jamás diría: ‘hoy he tenido un buen día, genial’.”

“Es como un empresario, un comerciante, alguien que invierte en algo que para mucha gente sería un riesgo, pero no para él.”

“También sabe juzgar a la gente. Es muy dogmático sobre ciertas cosas. Hemos hablado sobre cosas como la religión y síndrome hace preguntas específicas sobre todo. Yo le digo lo que pienso y me mira y me da la sensación de que: ‘no aprueba [lo que digo]’. Nunca lo sé. Se queda con la información y no reacciona.”

Y hablando de religión, a pesar de su intento fracasado de convertirse en sacerdote, sigue siendo un devoto católico y va a misa de forma regular.

Su fe le inspiró a crear una obra benéfica en Zambia, después de que su hijo adolescente muriera trágicamente en un accidente de coche en 1995.

“En los 90, solía decir: ‘no quiero que en la lápida de mi tumba este escrito el dinero que gané con las apuestas…’ Quería ser conocido por ser algo más que un jugador con éxito. Mucha gente estaría feliz con tan solo eso, pero no él.

“Estaba metido en muchos temas, era propietario parcial de un pub, el Cheltenham Arms en Omagh. Consiguió fundarlo ganando dinero con un caballo llamado Crisp en Cheltenham. También dirigió un club nocturno durante mucho tiempo [tras la ganancia de Crisp]. En un momento dado, dirigía un consorcio que iba a comprar el club de fútbol del Sunderland. Es uno de esos tipos con montones de ideas. La mayoría de nosotros pensamos: ‘si hago eso me va a costar mucho dinero y no va a funcionar.’ Y él piensa: ‘me va a costar mucho dinero, pero podría funcionar’.”

Y dado que muchas figuras religiosas no suelen aprobar vicios como el juego, ¿alguna vez has sentido conflicto sobre esto?

“Apuesta y disfruta del desafío. Desde mi punto de vista ya no necesitan dinero. Una gran parte de sus ganancias van a Zambia y él no lo hace sólo para figurar, da varias veces al año. Así que no creo que vea ningún conflicto, no.”

Sin embargo, el conflicto si existe en su relación con las casas de apuestas. No es antipatía, pero si hay cierta tensión, aunque tal y como Townsend señala, todas las hazañas de Curley han sido dentro de los límites de la legalidad. No es justo acusarle de cometer fraude tal y como algunos han hecho.

“Creo que su preocupación principal es que los bookies no invierten lo suficiente en las carreras de caballos y, por lo tanto, en el otro lado el premio es muy pequeño. No es necesario ser el dueño de un caballo de carreras, yo lo he hecho yo tenido ganancias, pero a no ser que tengas mucha, mucha suerte, no puedes esperar mucho.

“Si tienes 1 caballo, tienes que ganar siete carreras importantes al año sólo para cubrir los costes y cree que las casas de apuestas, con el dinero que ganan, deberían invertir más. Dice que básicamente, los punters no pueden ganar.

“Muy pocos jugadores profesionales van a estar tanto tiempo [como él]. Si eres sensato, consigues todo lo que puedes y después de largas, porque el riesgo es demasiado alto. Él lleva haciendo esto desde los 80 y sólo lo hace porque disfruta del desafío.”

De la misma forma, las casas de apuestas en aquel momento estaban molestas por todas las pérdidas que estaban sufriendo como resultado de las apuestas de Curley. Tras el triunfo de Yellow Sam, tuvieron que pagarle sus ganancias con billetes de una libra, llenando 108 bolsas.

Sin embargo, podría debatirse si Curley ha hecho más bien que mal a la industria de las apuestas, dada la enorme publicidad que sus acciones han generado, por no hablar de los innumerables imitadores fracasados.

El mismo Townsend ha disfrutado de buena suerte por cubrir las hazañas de Curley durante los años. Antes de eso fue un periodista deportivo y de pronto aparecía en periódicos nacionales por su cobertura del triunfo de Yellow Sam. Después un libro sobre Curley que le permitió convertirse en un periodista aclamado y trabajar con otras personalidades desde entonces como Ben Ainslie y Steve Redgrave.

“Fue una de esas cosas que te pasan, fue el destino. Yo solía trabajar en la mesa de las carreras y solíamos hacer las tarjetas y los tips, algo que no se me daba tan mal. Me dijeron que por qué no escribía un artículo sobre él y acabaron siendo 3 artículos. Algo que no te viene mal personalmente a nivel de carrera.”

¿Y ve alguna similitud entre Curley y otros como Redgrave y Ainslie, que también han tenido éxito en lo suyo?

“Me puedo sentar con ellos y es fascinante, porque estos tipos han ganado cinco y cuatro medallas Olímpicas, algo que no se ve todos los días. Pero Barney es diferente. Es como un personaje de ficción, pero real; como un personaje recién salido de una novela de Dick Francis. Él lo ha hecho interesante, yo he mantenido el juego algo a distancia. No le pregunto lo que va a ganar y lo que no va a ganar. Me he mantenido aparte para poder seguir con actitud profesional. A veces comemos juntos y hablamos sobre cosas que no tienen nada que ver con las carreras.

Tienes que confiar en tus habilidades. Necesitas tener un punto de arrogancia en el mejor sentido de la palabra, como un futbolista de los buenos. Y claramente, Redgrave y Ainslie tienen esa confianza suprema en ellos mismos y Barney también. No puedes dudar. Con las apuestas, tiene que darlo todo. No significa que necesariamente tengas que ganar cada vez que apuestas y, de hecho, hay varios ejemplos en el libro donde ha perdido grandes cantidades de dinero.”

En una de esas ocasiones, en los 80, no apostó a un caballo llamado Golden Fleece. Curley tenía £250.000 al resultado (el equivalente a £1 millón de hoy en día). Y por una vez, el punter que nunca pierde, perdió.

“Incluso para hacer esa apuesta, tienes que confiar totalmente, pero también tienes que saber aceptar el resultado cuando no funciona,” dice Townsend. “Tienes que ser lo suficientemente duro como para aguantarlo. Nunca ha perdido una gran cantidad de dinero y pensado: ‘Vale, tengo que recuperarlo’. Es una persona completamente lógica y racional y sabe que podría tener que esperar meses antes de conseguir otra ganancia.”

“Tras esa pérdida de Golden Fleece, dudó y se fue de viaje con su familia a California para superarlo. Pero eso es muy poco común. Todos los entrenadores tienen ventaja porque saben lo preparados que están sus caballos y él la tiene. La diferencia es que él tiene el conocimiento y la información, y no lo cuenta.”

Y lo ocurrido con Golden Fleece fue una advertencia para todos aquellos que quieran ser el próximo Barney Curley, algo que Townsend, a sabiendas de que el libro podría ser entendido como el glamour del juego, quería dejar bien claro.

“Barney dice que es virtualmente imposible ganar dinero como jugador, incluso como jugador profesional, si lo haces todo el tiempo,” explica.

“Lo último que hace es animar a la gente. No es como un empresario con éxito que dice que cualquiera puede conseguirlo. Él dice y sabe que es uno de los pocos afortunados.”

“Del cuarteto de 2010, el favorito, del que creía que podía depender, al final no estuvo ni siquiera cerca [de ganar]. Y espero que eso sea una lección para todo el mundo y aprendan que este negocio no es seguro.”

The Sure Thing: The Greatest Coup in Horse Racing History está publicado por Century. Más detalles aquí.




BetRTR Tragaperras 01
BetRTR Tragaperras
"01"
BetRTR Tragaperras 02
BetRTR Tragaperras
"02"
BetRTR Tragaperras 03
BetRTR Tragaperras
"03"
BetRTR Tragaperras 04
BetRTR Tragaperras
"04"
BetRTR Tragaperras 05
BetRTR Tragaperras
"05"

Mas BetRTR Tragaperras Online >>>

We are not accepting deposits, we give only information.
Se aplicarán las Condiciones generales. 18+ Juegue con responsabilidad.
18

©BetRTR 2015-2018